Llevo ya bastante tiempo echándole un ojo a los discos duros SSD. Y finalmente me he decidido a hacerme con uno.

Los discos duros tradicionales tienen partes mecánicas que los hacen lentos y que producen ruido y calor.
Aunque vendan discos duros tradicionales Sata III, ninguno de los que he visto llega a los 100 MB/s de lectura o de escritura secuencial.
Los más frecuentes son de 7200 RPM aunque se pueden encontrar algunos de 1000 RPM. Las RPM (Revoluciones Por Minuto) indica el número de giros que puede hacer el disco para acceder a un dato. Cuando los datos están contiguos, el disco duro no tiene que girar y puede leer a máxima velocidad (lectura secuencial). Sin embargo cuando se acceden a diferentes archivos o a archivos cuyas partes están esparcidas en diferentes partes del disco duro (fragmentación), la lectura ya no es secuencial. El disco tiene que girar para acceder al dato que se quiere leer. Ahí es donde entra en juego la velocidad de giro del disco (la velocidad de búsqueda). Los discos que comentaba pueden girar completamente a 7200 RPM. Lo que significa que un giro completo le llevará 8.3 milisegundos. (1 segundo / (7200 rpm / 60 segundos en cada minuto)) * 1000 milisegundos en un segundo = 8.33~ milisegundos. En el caso de los discos duros de 10000 rpm, el tiempo de búsqueda es de 6 milisegundos. Incluso en el caso de algunos discos duros empresariales de 15000 rpm, el tiempo de búsqueda es de 4 milisegundos.

Los discos duros SSD (Solid State Drive [Disco de Estado Sólido]) en cambio, tienen un tiempo de búsqueda menor a los 0.1 milisegundos (mejora el tiempo de búsqueda más de 60 veces con respecto a los discos duros tradicionales de 1000 RPM). No producen casi ruido, ni calor y son muy rápidos.
Si comentábamos que los discos duros normales no llegan a los 100MB/s de transferencia. Los SSD normales que se están comercializando ahora como el OCZ SSD Vertex II, rozan los 300MB/s de lectura y de escritura secuencial.

El rendimiento real de los discos duros se mide mediante los IOPS (Input/Output Operations Per Second) (Operaciones de Entrada/Salida por segundo). En el caso de los discos duros, como ya hemos visto, se determina por el tiempo de búsqueda, que a su vez está determinado por los RPM en el caso de los discos duros tradicionales y que es prácticamente constante en un disco duro SSD donde no hay partes mecánicas que mover.

No es de extrañar que no sea necesario defragmentar los discos duros SSD ya que el tiempo de búsqueda es irrisorio.

Por supuesto no todo podrían ser ventajas. Mientras que hoy en día se pueden conseguir discos duros tradicionales de 7200 RPM de 2 TeraBytes por 70€, conseguir un SSD de 180 GB cuesta 250€.

Sin embargo la velocidad de los procesadores y memorias ram actuales, las crecientes velocidades de las conexiones a Internet, la grabación de vídeos en alta definición y las aplicaciones cada vez más exigentes, están haciendo que los discos duros sean cada vez más el cuello de botella de los ordenadores actuales y sea cada vez más necesario el cambio a los discos duros SSD.