Hace ya bastantes meses me pillé un TonidoPlug al que le puse el PlugApps. Lo quería para tener un mini servidor linux para hacer pruebas y para desarrollo local en unas condiciones muy parecidas a las que tendría en producción.

Sin embargo descubrí un uso todavía mejor. Como es un aparatito que tengo enchufado las 24 horas y conectado a Internet, qué mejor que usarlo para hacer cosas relacionadas con Internet que me permitiese estar más tranquilo.

Me monté un cron y un script PHP y cada hora se conecta a mi servidor y hace varias pruebas. Pruebas externas. Simplemente accede a las páginas que podrán acceder los usuarios y comprueba que todo esté funcionando. Si falla cualquier cosa, me manda un correo y me llega al instante al móvil, permitiéndome corregirlo al momento o al menos avisar a quien corresponda.

Esto mismo se podría hacer en el propio servidor, pero por supuesto no podrías detectar problemas de red que hacen que el servidor esté inaccesible, que el servidor esté colgado, o que tarde demasiado en responder. Pueden haber falsos positivos en relación a mi propia red de casa, pero como puedo comprobarlo al instante con la conexión del móvil, no me supone ningún problema.

Además de hacer estas pruebas hace algunas cosas más, como cambiar un dynahost que tengo con la IP del router justo cuando cambia la IP.

Además de este conjunto de scripts tan útiles que ejecuto desde casa, tengo otro script en PHP que se encarga de comprobar que la configuración del sistema sea la correcta. Si tengo que replicar máquinas o hacer migraciones, me viene de perlas tener un script que me vaya indicando por ejemplo los mods de apache, los módulos de php, los servicios que hay que instalar y tener ejecutando. Que compruebe también los binds de los sockets que se hagan en la interfaz adecuada, que las configuraciones sean seguras, que el iptables esté bien configurado con las reglas pertinentes etc.

Simplemente cuando añado una dependencia nueva, modifico ese script y me garantiza que podré hacer migraciones sin “peligro” de que se hayan roto cosas sueltas por ahí.