Esto no tiene nada que ver con programación, ni con los juegos ni con cosas relacionadas con la tecnología. Sin embargo, es algo que quiero y necesito expresar.

Mi padre se fue al cielo este lunes día 11 y quiero que sepa que no me olvido de él.

Vivió a su manera, y todos creemos que sumando las cosas buenas y las malas vivió una vida feliz. Se fue sin decir adiós, pero plácidamente y sin sufrir.

Fue la persona más versátil que he conocido y posiblemente que conoceré. Podía instalar una antena, y arreglar luego un lavabo, podía trabajar en una obra en su chalet, luego pintar un precioso cuadro, te hacía la comida… te hacía de guía turístico. Viajó mucho y cada vez que me llevaba a algún sitio de viaje, tenía multitud de cosas que contar y conocía muchos lugares que me iba mencionando cuando pasábamos por allí o por allá.

Quiso mucho a sus hijos, y todos nosotros lo quisimos mucho a él. Se hizo de querer con todo el mundo. Todos coincidimos en que aunque en ocasiones se enfadaba, no conocía el odio. Tenía una forma muy peculiar de vivir, y de expresarse. Soltaba muchas burracadas, pero siempre sin maldad.

Nos enseñó a todos muchas cosas. Sabía mucho, y siempre despertaba la curiosidad que pudieses tener en cualquier cosa. Nos animaba a seguir y era siempre un ejemplo de superación y esfuerzo. Eso ha hecho que todos nosotros nos hayamos esforzado tanto en lo que decidimos que nos gustaba y hayamos conseguido todos hacer cosas especiales y únicas. E incluso destacar en algunas ocasiones.

Pedía cosas, pero de la misma forma él las daba sin tenerlas que pedir, y si las pedías o necesitabas algo, las hacía siempre de buena gana y sin rechistar.

Ahora ya no nos podremos ver cara a cara en esta vida, pero él era muy creyente. No solo creyente, sino practicante. Y estoy seguro de que él estará ahora donde quería acabar estando cuando llegase este momento. Estoy seguro de que también vio las misas que se celebraron en toda España en su honor y que le debió hacer mucha ilusión.

La vida sigue, y él ya no puede volver. Él querría que yo siguiese adelante, y por eso me da su fuerza desde el cielo. Y yo no puedo hacer otra cosa que esforzarme al máximo, y dedicarle todas las cosas que consiga en esta vida, todos los logros que pueda conseguir, todas las experiencias que me quedan por vivir, y todos esos caminos que en mis viajes, he de recorrer.

Te quiero Papá.